A vueltas con la lengua y el ciclismo

rae diccionario

 

Nunca nos ha gustado maltratar la lengua y tratamos de no utilizar muchos anglicismos o palabras extranjeras cuando escribimos. La idea es emplear comillas o cursiva cuando no hay más remedio que emplearlas aunque en ocasiones, por prisas, se nos escape. Lo mismo con las expresiones.

Es cierto que el ciclismo tiene en su jerga muchas palabras jugosas y apetecibles que provienen del italiano o el francés; origen de las carreras más épicas de nuestro deporte. ¿A quién no le inspiran palabras como volata, col, grimpeur…?

En el ciclismo de carretera las palabras de origen extranjero provienen, sobre todo del francés o del italiano por tradición, mientras que en la bicicleta de montaña llegan del inglés por ser un deporte que nació en Estados Unidos.

Hay palabras que hemos interiorizado en el día a día y de las que no estábamos seguros de si estarían actualizadas en el diccionario de la real Academia de la Lengua Española (RAE). Algunos de los resultados que hemos obtenido nos sorprenden, puesto que algunas palabras que teníamos como de origen francés existen en el diccionario, mientras que otras, que creíamos existían en castellano, no aparecen en el RAE:

  • Culote. Pantalón corto y ajustado, de tejido elástico, que usan los ciclistas
  • Equipación. No existe en el RAE. Siempre nos llamaba la atención el que no fuera reconocida en el Word.
  • Maillot. Camiseta deportiva, especialmente la de los ciclistas
  • Grupeta. No existe en el RAE.
  • Badana. Piel curtida y fina de carnero u oveja.
  • Manguito. Manga sobrepuesta para preservar la ropa.
  • Sprint. No existe. Hay una adaptación al castellano; esprín.
  • Antidopaje. Se escribe todo junto, sin guiones.

 

También hay muchos términos de la jerga ciclista que si existen en perfecto castellano y se han adoptado para el mundo de las dos ruedas, especialmente en el ciclismo de carretera como puedan ser afilador, aguador, cabra, flaca, cebarse, culo-gordo, gallo, hierro, gregario, molinillo, pájara, tachuela, vampiro, abanico, autobús, etc.

Por otro lado, usamos expresiones como hacer la goma, globero, ir con toda la tranca, pestoso, el tío del Mazo, rodar sin cadena, rompe-piernas, chupar rueda, vampiro, etc.

En la bici de montaña, por sus orígenes, se emplean muchos anglicismos, cosa que, poco a poco se va extendiendo también al mundo de la carretera por la importancia e influencia que va cogiendo el mundo anglosajón en tema de corredores, marcas, etc. Términos como mountain bike, single track, tubeless, DH, XC, fat bike, reach, stack  y muchas mas no llaman la atención a nadie hoy día.

 

Uso del lenguaje en el ciclismo

 

La cuestión de todo esto es, ¿Es lícito emplear los extranjerismos o expresiones siempre que estemos en un entorno ciclista?

¿Se pueden escribir términos de origen extranjero o expresiones en castellano en textos “serios” o deberían ceñirse a conversaciones informales del círculo de la bicicleta?

Lingüistas, filólogos, periodistas y mortales, ¡expresaos!

 

 

1 comentario

  1. Daniel Gomez
    14/02/2018

    En el libro “Inventando el ciclismo. Charles Terront y la primera París-Brest-París” se utiliza el término “embalaje” como sinónimo de “sprint”. La RAE reconoce el verbo “embalar” (“Dicho de un corredor o de un móvil: Lanzarse a gran velocidad”), pero no así “embalaje”, que tiene un significado distinto.

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